En los últimos años hemos sido testigos de un fuerte esfuerzo en México y otros países de LatAm por impulsar la innovación (lo que sea que eso signifique). Desde hace algunos meses he traído en la cabeza algunas opiniones sobre innovación que quiero compartir.
Antes de comenzar, advierto que no soy un experto en el tema. Este no es un artículo extensivo ni respaldado por una investigación formal. Es un blog post cuyo propósito es ventilar opiniones con la esperanza de que éstas sirvan para despertar ideas y reflexión, tanto de otros como de mí mismo. Comencemos entonces …
La innovación tecnológica no lo es todo
Ignoro cual sea la taxonomía más aceptada de innovación, pero supongo que un tipo de innovación reconocida es aquella que consiste en desarrollar nuevas tecnologías (o productos basados en tecnología). Esta innovación típicamente surge de áreas de investigación y desarrollo (R&D) y es donde entran en juego centros de investigación, laboratorios, patentes, etcétera. Este tipo de innovación puede ser etiquetada como “empujada por proveedores” (supply-pushed).
Pero la innovación tecnológica no lo es todo, existen otras fuentes de innovación, como: modelos de negocio, procesos de producción, procesos de servicio, canales de distribución, experiencia del usuario, entre otros. Este tipo de innovaciones típicamente involucran menos agentes y se implementan con mayor rapidez, por lo que resultan en mayor agilidad y un retorno de inversión más rápido. Estas innovaciones son “dirigidas por demanda” (demand-led), y son las que creo que tienen más sentido para las PyMEs en países como el nuestro.
Mi sentir es que al menos en el caso de México, los programas de fomento a la innovación se han enfocado casi exclusivamente en perseguir innovación empujada por proveedores y han dejado de lado la innovación dirigida por demanda. Creo que una de las principales razones de esto es porque la primera es hasta cierto punto más fácil de implementar y medir.
Ingredientes de la innovación
Los ingredientes típicos para la innovación empujada por el proveedor son áreas de I+D en las empresas, centros de investigación especializados, investigadores altamente calificados (típicamente con posgrado internacional), laboratorios de prueba, patentes, etcétera.
La innovación dirigida por demanda requiere ingredientes distintos, entre ellos: profesionistas con capacidad de análisis y oportunidades de experimentación, empresarios audaces, inversionistas dispuestos a arriesgar, pero sobre todo requiere de una cultura de comunicación y colaboración donde las ideas fluyan y se alimenten de otras ideas continuamente. Este tipo de ingredientes son mucho más complicados de generar, controlar y medir.
La buena noticia es que creo que en México ya hay un reconocimiento de parte de las instituciones de gobierno de la necesidad de generar estos ingredientes y se están dando primeros pasos. Sé que tanto Conacyt como Secretaría de Economía tienen esfuerzos en este sentido. No tengo visibilidad hacia lo que esté sucediendo en otros países de Latinoamérica, pero ojalá esté sucediendo algo. Por otro lado, cada vez encuentro más personas dispuestas a colaborar e intercambiar ideas. Foros como Café de Altura, Campus Party y Pio.la, por mencionar algunos, han contribuido a esto.
Innovación basada en información
Un tipo de innovación que llama mucho mi atención, es la que denomino innovación basada en información. Imagina este escenario: estás en una tienda y encuentras un producto que te interesa pero tienes algunas dudas sobre él, entonces sacas tu teléfono y escaneas el código de barras con la cámara del teléfono e inmediatamente te aparece información detallada sobre el producto, desde información del fabricante hasta comentarios de personas que lo han comprado, e incluso un comparativo con productos competidores. Escenarios similares se pueden construir en base a geolocalización y otros elementos de realidad aumentada. Estos escenarios ya son realidad en algunos países. En México todavía no son viables, pero no es porque no haya teléfonos con esa capacidad, o desarrolladores que creen las aplicaciones, es porque la información no está disponible de forma que pueda ser aprovechada.
Mi tesis es que la disponibilidad de fuentes de información en formatos consumibles es un elemento estratégico para la innovación hacia los próximos años. Los países interesados en la innovación, deben hacer prioridad el desarrollo y disponibilidad de fuentes de información consumibles. Es por ello que me interesa impulsar el tema de APIs abiertos en gobierno. Imagina que pudieras desarrollar aplicaciones que aprovecharan los repositorios de información de Profeco, IMSS, SAT, etcétera. Creo que cualquier empresa de software preferiría esto, en lugar de apoyos económicos para pagar una consultoría estratégica.
Creo que con eso completo por ahora mis ideas en torno a la innovación. Los invito a reflexionar al respecto y compartir su opinión.
claro que seria posible solo falta que
se haga no? seria de gran ayuda ql consumidor. saludos muy bien
Pedro, me ha gustado el enfoque que le diste al tema ya que tocaste fibras muy sensibles al hablar de la innovación empujada por proveedores y bajo demanda.
El otro día escuchaba un dato curioso de parte de un investigador que se decía que México requiere 10 veces mayor inversión en Investigación de la que actualmente tiene y es cierto pero veo con tristeza que nuestra clase política solo tiene visión de 6 años.
Hace tiempo que vengo escuchando tu discurso de las APIs de gobierno y pienso que tal vez no lo han hecho porque nadie les ha explicado los beneficios con peras y manzanas, tal vez ahí haya un hueco interesante para que lo hagas amigo.
Siempre aprendo mucho con tus posts, así que espero compartas más seguido
Eso de las API abiertas por parte del gobierno, suena bien. Pero la idea por sí misma no genera un ingreso al gobierno (No esta monetizada la idea) lo cual le resta interes por que de entrada habría que invertir y quien sabe como podrían ser los retornos de inversión. ¿Se podría cobrar por el uso de la API?
El otro detalle sería desarrollar API’s especificas para cada tecnología para poder tener un tándem perfecto; sin favorecer más una que otra, detalles, detalles…
[...] feliz por la primicia del libro de @natsuki_gamer y @josh… on Twitpic 2 Tweets Pedro Galván Kondo | Reflexiones sobre innovación 2 Tweets Lánzate al cine GRATIS « Agencia LuisGyG 2 Tweets [...]
Pedro, antes que nada te felicito por tu blog y por incitar una muy necesitada discusión sobre el tema de innovación en México. Como dices, cada vez se reconoce más la importancia de la innovación para promover el futuro desarrollo económico de México. Y esto es parte de una tendencia mundial. Antes se pensaba que la innovación era una función exclusiva de los países desarrollados y que lo mejor que los países en desarrollo podían hacer era acelerar la difusión de las innovaciones al interior de su economía. Pero ahora es reconocido, tanto por organismos internacionales, como por gobiernos, académicos y otros sectores de la sociedad civil, que el futuro desarrollo económico y social de países en vías de desarrollo y de mediano ingreso dependerá en gran medida de su capacidad para innovar.
Ahora, la gran pregunta es ¿cómo promover la innovación? Uno de los problemas para diseñar estrategias de apoyo a la innovación es conceptual. Aparentemente cada quien entiende la innovación de distintas maneras y hay muchas concepciones erróneas en cuanto a qué es y cómo sucede la innovación. Yo he tenido oportunidad de estudiar el tema y me gustaría contribuir a esta conversación con algunas ideas.
Para acercarnos a una definición común de la innovación me gustaría proponer la siguiente: la innovación consiste en la exitosa implementación de todo cambio en la empresa, ya sea en organización, proceso, producto o servicio que tenga un impacto en el mercado y genere valor para la empresa. Y aquí es importante señalar que la innovación va más allá de desarrollar nuevo conocimiento o incluso de transformar ese conocimiento en nuevos artefactos. Para que sea considerada innovación, ese conocimiento tiene que ser aplicado a un proceso productivo o comercializado en productos o servicios de forma que genere valor para la empresa. Y aquí es donde normalmente se genera mucha confusión, porque para muchas personas innovar es equivalente a tener buenas ideas o traducir esas ideas en nuevos artefactos de cualquier tipo.
Y el hecho de que la innovación tenga que ser exitosamente implementada o comercializada es también lo que la hace tan compleja, ya que involucra muchos tipos diferentes de conocimiento y recursos. Para poder implementar exitosamente un nuevo modelo de organización, o para comercializar un producto o servicio, se requiere conocimiento y capacidades de producción, distribución, marketing, comercialización, etc., además del conocimiento técnico y científico que normalmente se asocia con la innovación. El término de innovación tecnológica normalmente se utiliza para referirse a la capacidad de desarrollar nuevas tecnologías, sin importar si son comercializadas o no. Y esta capacidad es muy importante en el proceso de innovación, entendida de una manera amplia. Sin embargo, mientras la tecnología no sea implementada en procesos productivos o comercializada en nuevos productos y servicios no tendrá un impacto real ni para la empresa ni para la economía de un país. Y las habilidades y recursos necesarios para implementar esa tecnología son muy diferentes a los necesarios para desarrollarla. Es por eso que Joseph Schumpeter, uno de los pioneros en el estudio de la innovación, introduce la figura del emprendedor como aquella persona capaz de vincular las oportunidades que surgen del desarrollo tecnológico con las necesidades del mercado.
Como bien dices, además de las innovaciones basadas en el desarrollo tecnológico hay grandes áreas de oportunidad para innovar en mejores procesos productivos, nuevas formas de organización, modelos de negocio, etc. Y el estímulo para innovar proviene de distintas fuentes en cada caso. Estoy de acuerdo contigo que la innovación que procede del desarrollo tecnológico no lo es todo y que en muchas ocasiones es la interacción con los usuarios lo que motiva a una empresa a innovar. A mi me gustan mas los términos “technology-push” y “demand-pull” para referirse a lo que tu llamas “supply-pushed” y “demand-led”, ya que un proveedor también puede empujar innovaciones en servicio al cliente, modelo de negocio, etc.
Pero independientemente de dónde provenga el estímulo inicial para innovar, hoy en día se reconoce que la innovación es resultado de un proceso interactivo en el cual intervienen no sólo distintos tipos de conocimiento, como mencioné anteriormente, sino también distintos actores dentro y fuera de una empresa. Para materializar un nuevo proceso, producto o servicio tienen que interactuar las distintas áreas de una empresa, como el área de desarrollo tecnológico, de producción, distribución, atención al cliente, marketing, etc. Y en un mundo dónde las tecnologías y los mercados cambian de manera cada vez mas acelerada y dónde la información está distribuida de manera global las empresas no pueden depender exclusivamente del conocimiento y recursos propios sino que tienen que saber aprovechar los recursos y el conocimiento de otros actores a su alrededor.
Pero las interacciones necesarias para sostener los procesos de innovación no siempre suceden de manera espontánea. Es necesaria una “infraestructura suave” de soporte que promueva esas interacciones. Por lo que además de información en formatos consumibles como la que propones para promover la innovación, se requiere de foros para promover el encuentro entre actores que traigan a la mesa los distintos ingredientes que se requieren para innovar. Foros como los que mencionas, Café de Altura, Campus Party y Pio.la, son un gran paso en ese sentido. Pero necesitamos seguir innovando a nivel sociedad para generar los espacios que promuevan la innovación en las empresas.
Saludos desde Berkeley, California!
asadaqecy…
Alexia Portal …
ymylejytu…
Diana Glen …
rofoqynaj…
Holly Davidson …